Archive for the ‘Uncategorized’ Category

El Principio del Amor

Por Sergio Ramírez

Los niños son producto del amor y por eso vienen al mundo.

†Enrique Alcántar Villela.

Para poder explicar el principio de amor debo de empezar con el hecho irrevocable de que es una emoción, la más importante del sentir humano. A través del tiempo se ha explicado esa emoción de diferentes maneras: música, pintura, teatro, poesía, religión, entre muchas otras; todas y cada una de ellas expresando sus propias versiones de su sentir. Aún, en este momento, considero que explicarlo es ambicioso, un gran reto y motivo de inspiración para muchos de nosotros.

Consiente de que explicar como nos sentimos cuando existe amor en nosotros puede ser tema de libros completos, también sé que su presencia evoca lo bueno que existe en nosotros. En definitiva, si hubiera más amor en las personas, este mundo sería diferente, sería mucho mejor. Ahora, la pregunta que resurge es ¿cómo hacemos para que exista más amor en el mundo?, la respuesta básica es relacionadonos. Si llegamos a sentir amor fue porque previamente tuvimos que decidir establecer una relación con una determinada persona o una cosa y de ahí se empieza a construir ese lazo especial que lleva al sentimiento.

Establecer conexiónes o relaciones, empieza desde que estamos en el vientre materno, en este caso con mamá y después de nacer nos vemos rodeados de grupos de personas que estarán conviviendo con nosotros y es muy interesante ver como, siendo bebés, reaccionamos diferente a la mamá que al papá simplemente porque mamá es quién representa un mayor lazo emocional siendo proveedora de alimento, cuidados atención y quién, sin nosotros solicitarlo, estableció uno de las relaciones más hermosas en el planeta: de madre a hijo.

Con el tiempo empezamos a establecer conexiones con personas y cosas de manera singular; decidimos cual es nuestro juguete favorito, nuestra cobijita especial estableciendo una relación de amor; hasta llegar a esa etapa en la niñez cuando por primera vez decidimos relacionarnos con una o dos personas que solemos llamar nuestros amigos favoritos. Durante mi educación primaria recuerdo haberme enamorado de la idea de ser Ing. Agrónomo, la cual alimento mi deseo de superación por algunos años. Es también, en esta etapa de mi vida que conocí a la niña más hermosa de 10 cuadras a la redonda y solo bastaba que ella volteara a mirarme para sentirme en las nubes.

Conforme pasa el tiempo y vas creciendo, conoces más de ti: lo que te gusta comer, escuchar, ver, leer, jugar, entre otras cosas; y esto forma la base de los criterios que te rigen para establecer la manera que te interrelacionas con tu entorno,  y así es como esa relación está basada en aquello que es común entre ambas partes. Un buen amigo me platicaba que en su infancia seleccionabas el deporte que te “gustaba”, en función de que es lo que se estaba jugando en esa temporada en la calle frente a su casa: béisbol, fútbol, ‘trompos’, canicas, ‘changalai’ o bicicletas,; y de esa manera pasar la tarde divirtiéndose; gracias a esto fue que conoció a aquellos niños que mostraron tener más cosas en común con su persona (más allá de solo el deporte de temporada) y su relación con ellos, además de ser más fuerte, tenia un fondo emocional más intenso, más de mejores amigos; un apego singular que estuvo latente por algunos años más y hoy en día al encontrarse ocasionalmente con ellos revive ese lazo que existió en él, con mucho cariño.  En definitiva, nos nos es más fácil establecer lazos de amor con aquellas personas que tienen más en común con nosotros que con aquellas que no.

Si bien es cierto que tendemos a relacionarnos más con personas que comparten cosas en común, el hecho es que es más fácil, pero esto no impide que podamos hacerlo con otras que, en apariencia, no lo tengan. No olvidemos que cada uno de nosotros, por el solo hecho de vivir, puede transmitirnos algo importante, hay que estar receptivos cuando eso suceda.

En este tiempo donde los medios electrónicos son tan populares y usados, la forma en que la gente se comunica es diferente; entonces, la forma en que la gente establece conexiones que después llevan al amor, por ende, también es diferente. Es impresionante la cantidad de relaciones entre personas que se establecen diariamente, a través de portales de comunidades, chat o incluso del email (que intenta sustituir al teléfono aún sin éxito aparente); la calidad con la que estás relaciones van creciendo y desarrollándose en el amor, desde simples conocidos, pasando por amigos y quizá noviazgo, es diferente si la comparamos con la experiencia de hacer todo lo anterior pero de persona a persona. Los medios electrónicos permiten comunicarnos, pero no podemos dejar de percibir que existe una barrera entre el emisor y el receptor que no me permite ver si está sonriendo (a pesar de que el “emoticon” me indica que tirado en el piso a carcajadas), mucho menos el como es su sonrisa, como se ve su cara, saber si le gusto mi conversación solo por identificar como me mira. El hecho es que para ciertos tipos de relaciones, en especial aquellas que llevan al matrimonio, es muy importante que exista un conocimiento más profundo de la otra persona, que solo se da cuando estas ínter-relacionadote cara a cara.

Que interesante el poder describir cada una de las diferentes formas de amar empezando con el amor a los papás siguiendo con los hermanos, amigos, novi@, compañeros, vecinos, y así sucesivamente hasta  terminar mencionado todas y cada una de las ideas que amamos y que nos mueven desde adentro. Compartia con un buen amigo el hecho de que el amor te vuelve débil, vulnerable, sensible, pero el verdadero lado del amor es una fuerza tal que parececiera que no existe nada en el mundo que pueda deternos; tal, que sigues dando y aún tienes mucho más para repartir; el amor es bondad porque te mantiene receptivo y sensible y puedes ver con otros ojos, aquellos que te permiten hacer más por los demás, más por tu prójimo y llenandote de satisfacción; el amor es abrirse a una posibilidad de comunicarse con cada persona, cada cosa que nos rodea, que rodea la ciudad, el país, el planeta y sentir que somos parte de algo mucho más grande, algo bueno.

Para poder empezar a establecer relaciones, debemos de empezar con nosotros mismos, conocernos más nos permitirá superar las barreras de la timidez, de una platica abierta de casi cualquier tema, de poder compartir lo que somos, lo que pensamos, lo que sentimos, ofreciendo a los demás oportunidades para hacer lo mismo. El amor empieza en el momento que decidimos salir al mundo y ser parte de él, hacerlo un mejor lugar para vivir hoy y mañana.

Tuve la oportunidad de encontrarme con la expresión profunda de un papá o mamá que escribió lo que para él o ella significa el amor y se lo comparto:

“Entendemos, en nuestro pensar, que el amor significa más que solo corazones, flores, chocolates y palabras bonitas. El amor puede que sea suficiente para mover montañas, pero ayuda solo si empujamos también. Amar a tus hijos con necesidades especiales significa trabajar, pelear, desesperarse, dedicarse, enseñar, modificar, adivinar, intentar, intentar de nuevo, analizar, acomodar, administrar, buscar, perseverar, volver a buscar, realizando todas esas tareas tantas veces como sea necesario y asegurarte de que estén bien hechas. Hay muchos abrazos, besos y gratitud a lo largo del camino, o puede que haya frustración, soledad y dolor de cabeza. Pero el amor es más fuerte que todo eso. Y de alguna forma tus hijos te aman por ello.“

Anónimo