El Principio del Poder
Por Jesus Guerrero
El poder es la capacidad de una persona para desarrollar al máximo sus potencialidades en todas las áreas de la vida: salud, carrera, intelecto, riqueza, relaciones, contribución, espíritu, etc.
El poder es uno de los principios primarios del desarrollo personal e implica alcanzar el control sobre si mismo: pensamientos, sentimientos, lenguaje y acciones, con el fin de aumentar las facultades y capacidades para actuar y lograr cambios importantes en la vida propia, así como en la de otras personas con las que un individuo se relaciona.
Una persona con poder desarrolla las siguientes capacidades:
Capacidad de hacer. El poder de un individuo se incrementa al desarrollar y mejorar sus conocimientos, habilidades y destrezas para hacer cosas. Estas capacidades se logran mediante el estudio enfocado, la práctica y la persistencia.
Libertad de acción. La libertad es a su vez una de las características básicas de una persona con poder, ya que es el mismo individuo el que toma sus propias de desiciones, obedeciendo únicamente a sus criterios personales, su razonamiento y sus deseos.
Posesión de bienes. Una persona con poder posee bienes valiosos que incrementan sus capacidades y facultades de acción. Estos bienes pueden ser tangibles como el dinero y las propiedades o intangibles como el conocimiento y las relaciones con otras personas con poder.
Provocar efectos. El poder le brinda a un individuo la capacidad para provocar efectos sobre las cosas, situaciones, y sobre otras personas y otros seres vivos. Entre mayor sea el poder de la persona, mayores y/o más importantes serán los efectos que puede provocar.
Autoridad e Influencia. La autoridad e influencia sobre otros le otorgan un gran poder a una persona y le permiten hacer cosas de mayores dimensiones que las que lograría si actuara solo. La autoridad y la influencia pueden provenir de fuentes formales o legales como en el caso de los gobernantes, o informales como en el caso de los medios de comunicación, los artistas, los escritores, los científicos y otros personajes de gran reconocimiento por parte de la sociedad.
La gran mayoría de las personas no nacen con su poder desarrollado, así que el individuo debe trabajar de forma dedicada para aumentar su poder y sus efectos. Para incrementar su poder, un individuo debe ser capaz de lograr las siguientes condiciones:
Control de sus pensamientos. Cualquier cosa que un individuo pueda lograr comienza con una idea o un pensamiento. Mantener en mente de forma permanente aquellas cosas que se desean conseguir hace que el individuo enfoque la mayoría de sus acciones en obtenerla.
Control de sus sentimientos. Controlar los sentimientos no significa necesariamente mantenerse todo el tiempo en un estado de éxtasis, paz o felicidad sino más bien de identificar los mensajes que cada uno de los sentimientos (positivos o negativos) envían a la persona y actuar en consecuencia.
Control de su lenguaje. El lenguaje de una persona funciona como una especie de programación mental de sus creencias, además es la principal forma en la que un individuo se presenta ante los demás. Debido a lo anterio, es necesario aprender a desarrollar un lenguaje efectivo que capacite, en lugar de un lenguaje débil que incapacite a la persona.
Control de sus acciones. Un individuo expresa gran parte de su poder a través de sus acciones: descubriendo, creando, comunicando, aprendiendo, corrigiendo y mejorando. Las personas con un poder bien desarrollado mantienen el enfoque de sus acciones en aquellas cosas que desean conseguir.
El poder bien utilizado puede ser una herramienta de una increíble efectividad pero utilizado de forma irresponsable o negativo puede ser un instrumento que para provocar un gran daño.
Para utilizar el poder de forma realmente efectiva e inteligente, este debe estar alineado con los otros dos principios universales del desarrollo personal: el amor y la verdad.

